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miércoles, 7 de diciembre de 2011

El Núcleo de la Tierra

El núcleo de la Tierra es su esfera central, la más interna de las que constituyen la estructura de la Tierra. Está formado principalmente por hierro (Fe) y níquel (Ni). Tiene un radio ecuatorial de 6.378 km, mayor que el planeta Marte. La presión en su interior es millones de veces la presión en la superficie y la temperatura puede superar los 6.700 °C. Consta de núcleo externo líquido, y núcleo interno sólido. Anteriormente era conocido con el nombre de Nife debido a su riqueza en níquel y hierro.
Durante su formación hace unos 6,000 millones de años, la Tierra pasó por una etapa de fusión lo que permitió que mientras que los materiales más ligeros flotaron hacia la corteza los más densos se hundieron (diferenciación planetaria). A causa de esto, el núcleo terrestre está compuesto en su mayor parte de hierro (70%), junto con níquel, iridio y varios elementos pesados. Otros elementos químicos densos (el plomo o el uranio) o son muy raros en la Tierra o son propensos a combinación química con elementos más ligeros. Los metales que conforman el núcleo de la Tierra sufrieron una aleación cuando el planeta aún ardía, formando una estructura increíblemente densa y dura, debido a esto el planeta Tierra es el más denso del sistema solar.
La densidad media de la Tierra es de 5.515 kg/m3 (la mayor del Sistema Solar). Dado que la densidad media de los materiales de la superficie oscila entre 2.600 y 3.500 kg/m3, deben existir materiales más densos en el núcleo de nuestro planeta. La sismología aporta otras evidencias de la alta densidad del núcleo. Se calcula que la densidad media del núcleo es de 1.100 kg/m3.

El interior de nuestro planeta

Al igual que un niño agita un regalo sin abrir en un intento por descubrir su contenido, así el hombre debe escuchar las vibraciones de nuestra Tierra en un intento por descubrir su contenido. Esto se lleva a cabo a través de la sismología, que se ha convertido en el principal método empleado en el estudio del interior de la Tierra. Seísmos es una palabra de origen griego que significa choque; similar a terremoto, agitamiento o movimiento violento. La sismología se encarga del estudio de las vibraciones que se producen durante los terremotos, los impactos de meteoritos, o por medios artificiales como una explosión. En estas ocasiones, se emplea un sismógrafo para medir y registrar los movimientos y vibraciones que se producen dentro y en la superficie de la Tierra.
Las discontinuidades sísmicas han permitido dividir el interior de la Tierra en núcleo interno, núcleo externo, manto inferior, manto superior y corteza (oceánica y continental).